Guía para visitar el Mirador del Fin del Mundo (y disfrutarlo a tope)

Si buscas uno de esos lugares donde recargarte de verdad de Vitamina Tierra, el Mirador del Fin del Mundo merece un hueco en tu visita al Territorio Cueva.

Situado en la comarca de Guadix (Granada), el Fin del Mundo es en realidad un conjunto de miradores, entre ellos el Mirador de Marchal y el Mirador de Beas de Guadix. 

Son balcones naturales que se asoman al borde de un acantilado sobre el río Alhama y a los badlands del Territorio Cueva, con sus barrancos y relieves de arcilla extendiéndose hasta encontrarse, al fondo, con las cumbres de Sierra Nevada. 

Y sí, lo del “Fin del Mundo” tiene bastante sentido cuando llegas arriba y ves cómo la tierra se abre ante ti y la mirada se pierde en el horizonte.

Lo mejor es que disfrutar de esta panorámica es bastante sencillo: el acceso es libre y gratuito.

A continuación te contamos cómo llegar, cuándo ir para encontrar la mejor luz, qué vas a ver desde arriba y qué otros miradores puedes sumar a la ruta por el Territorio Cueva para disfrutar la visita a tope.

¿Dónde está el Mirador del Fin del Mundo y cómo llegar?

Lo primero que debes saber es que, cuando hablamos del Mirador del Fin del Mundo, en realidad nos referimos a varios miradores repartidos entre Beas de Guadix y Marchal.

Y ojo, porque no todos se visitan desde el mismo acceso. Por eso te dejamos las dos opciones por separado, con su localización, para que puedas elegir la que mejor encaje con tu ruta.

Cómo llegar desde Granada

Desde Granada capital, el trayecto hasta esta zona es de unos 53 kilómetros y lleva aproximadamente 45 minutos.

La forma más sencilla de llegar es tomar la A-92 en dirección Guadix-Almería, salir hacia Purullena y continuar por la GR-4105, la carretera que conecta Purullena, Marchal y Beas de Guadix.

A partir de ahí, tendrás que dirigirte al acceso correspondiente según los miradores que quieras visitar.

Mirador del Fin del Mundo en Beas de Guadix:

Si buscas la opción más cómoda, probablemente sea esta.

El mirador se encuentra junto a la pista cementada que conecta Beas de Guadix con Paulenca, pedanía de Guadix, y puedes acceder desde cualquiera de las dos localidades. Hay espacio para aparcar a pocos metros, así que solo tendrás que dar un pequeño paseo para asomarte al paisaje.

Por su fácil acceso, puede ser una buena alternativa si viajas con niños o simplemente quieres disfrutar de las vistas sin hacer una ruta a pie.

Ten en cuenta que este mirador no está conectado directamente con los de Marchal. Si quieres conocer ambos conjuntos, tendrás que regresar a la carretera y acceder a cada uno por separado.

Mirador del Fin del Mundo en Marchal

Aquí te indicamos el punto donde empieza el camino de acceso:

Desde allí puedes continuar en coche, durante unos 10 minutos por una pista de tierra, o dejarlo y hacer el recorrido a pie, en unos 15 minutos. La pista es accesible para turismos y microbuses, aunque conviene circular despacio y con precaución, especialmente si ha llovido.

Una vez dentro, encontrarás varios puntos donde detenerte y aparcar junto a los miradores. Todos se asoman al paisaje de cárcavas sobre el río Alhama, pero cada uno ofrece una perspectiva diferente:

  • A 1,1 km, Mirador de Marchal: desde aquí podrás ver el pueblo de Marchal y, justo detrás, el Monumento Natural de las Cárcavas de Marchal.
  • A 1,2 km, Mirador de Purullena: aunque se encuentra dentro del término municipal de Marchal, recibe este nombre porque desde él se contempla la localidad de Purullena.

Como están muy cerca unos de otros, puedes acercarte solo a uno o aprovechar el paseo para conocer los tres y ver cómo cambia la panorámica a medida que avanzas.

¿Prefieres llegar caminando al Mirador del Fin del Mundo?

También puedes convertir la visita en una ruta de senderismo. Hay recorridos circulares de entre 14 y 18 kilómetros que conectan los miradores con Purullena, Marchal y Beas de Guadix y que suelen comenzar en Paulenca o Purullena.

Son rutas de dificultad moderada, una buena alternativa si quieres dedicar más tiempo a recorrer este paisaje a pie en lugar de limitarte a visitar los miradores.

Qué se ve desde el Mirador del Fin del Mundo

Desde estos miradores no solo tienes una de las panorámicas más bonitas del Territorio Cueva. También puedes entender, casi de un vistazo, cómo se ha formado buena parte del paisaje del Geoparque de Granada.

Al fondo aparecen las sierras que rodean y delimitan la depresión: Sierra Nevada, la Sierra de La Peza o Lugros y Sierra Arana, especialmente reconocible desde el Mirador de Beas de Guadix. Entre ellas se encuentran también las Dehesas del Camarate, uno de los bosques mejor conservados de Sierra Nevada y especialmente llamativo en otoño.

Más cerca se extiende la llanura que se formó al ir llenándose la cuenca entre esas montañas. Y atravesándola, los valles y barrancos que los ríos fueron abriendo en su camino hacia el mar.

Pero probablemente lo primero que atrape tu mirada sean los badlands de Purullena: cárcavas, columnas y chimeneas de arcilla que forman ese paisaje tan característico del Territorio Cueva. Entre ellas están las del Monumento Natural de las Cárcavas de Marchal.

Y como cada mirador mira hacia un punto diferente, la panorámica también cambia.

  • Desde los miradores de Marchal se abre ante ti el valle del río Alhama, donde se encuentran Cortes y Graena, Beas, Marchal y Purullena. Desde el Mirador de Marchal verás el pueblo con las cárcavas justo detrás, mientras que el de Purullena se orienta hacia esta localidad.
  • Desde el Mirador de Beas de Guadix podrás contemplar Beas de Guadix y, a su izquierda, las cuevas medievales excavadas en las laderas del valle.

La vista también cuenta otra parte de la historia del territorio: la forma en la que sus pueblos han aprendido a convivir con este paisaje. Las casas cueva actuales aparecen junto a los restos de antiguas cuevas medievales, integradas en las mismas laderas.

Y todo ese relieve tiene una explicación. Durante miles de años, los ríos que descendían de las montañas fueron llenando la cuenca de sedimentos. Después, el agua fue erosionando poco a poco esas arcillas blandas hasta dar forma a cárcavas, columnas y chimeneas.

Un proceso que, aunque cueste imaginarlo cuando lo ves desde arriba, todavía continúa hoy.

Cuándo visitar el Mirador del Fin del Mundo: la mejor hora y época del año

En un paisaje como este, la luz cambia mucho la experiencia. Los relieves se marcan más, aparecen nuevos tonos y la panorámica puede sentirse completamente distinta según la hora a la que llegues.

Como el acceso es libre, puedes organizar la visita con bastante flexibilidad, aunque hay momentos en los que el paisaje se luce especialmente.

La mejor hora del día

  • Amanecer y atardecer: son los mejores momentos para disfrutar de los badlands. La luz baja resalta las formas del terreno, alarga las sombras y saca a relucir los tonos ocres y verdes del paisaje. Si eliges el atardecer, intenta llegar con tiempo para disfrutarlo sin prisas.
  • Mediodía: con el sol más alto, el relieve pierde parte de su contraste. Además, en verano las horas centrales del día pueden ser bastante calurosas en la Hoya de Guadix.

La mejor época del año

Cada estación cambia un poco la panorámica, así que aquí no hay una única respuesta buena.

  • Otoño: el Camarate suma todavía más color al paisaje y las temperaturas suelen acompañar si quieres hacer parte del recorrido a pie.
  • Invierno: Sierra Nevada cubierta de nieve crea uno de los contrastes más bonitos con los tonos ocres de los badlands. Eso sí, toca venir bien abrigado.
  • Primavera: las temperaturas suaves hacen que sea una época estupenda para combinar los miradores con alguna ruta de senderismo por la zona.
  • Verano: mejor reservar la visita para primera hora de la mañana o última de la tarde y evitar así el calor de las horas centrales.

Consejos para visitar el Mirador del Fin del Mundo

No hace falta preparar una gran expedición, pero sí tener en cuenta algunas cosas para disfrutar la visita con calma y sin imprevistos.

  • Lleva agua y algo de picar: los miradores están en plena naturaleza, así que mejor salir con agua y algún tentempié por si te entra el gusanillo.
  • Calzado cómodo, siempre: aunque algunos accesos son sencillos, vas a moverte por pistas y caminos de tierra. Un calzado cerrado y cómodo te hará la visita mucho más agradable.
  • No te olvides de la protección solar: gorra, gafas de sol y crema solar vienen bien durante buena parte del año, especialmente si visitas los miradores en primavera o verano.
  • Si vas al atardecer, piensa también en la vuelta: cuando cae el sol, la luz desaparece rápido, sobre todo en otoño e invierno. Lleva el móvil con batería y, si vas a regresar andando, una pequeña linterna puede venirte muy bien.
  • Guarda el mapa antes de salir: al estar en plena naturaleza, es práctico llevar la ruta descargada en el móvil para no depender de la cobertura.
  • Lleva alguna capa de abrigo: incluso después de un día agradable, la temperatura puede bajar bastante cuando se esconde el sol.
  • Disfruta de las vistas con prudencia: algunos miradores se asoman a zonas de fuerte desnivel sobre el río Alhama. Mantén una distancia segura del borde y, si vas con niños, tenlos siempre cerca.
  • Quédate en las pistas y senderos: las arcillas de las cárcavas pueden estar sueltas y resultar resbaladizas, especialmente después de la lluvia. Además de ser más seguro, seguir los caminos ayuda a conservar el paisaje.
  • Saca la cámara, pero también levanta la vista: la luz de primera y última hora marca especialmente los relieves de los badlands, y cada mirador ofrece una perspectiva distinta.
  • Cuida el entorno: estás dentro del Geoparque de Granada y muy cerca del Monumento Natural de las Cárcavas de Marchal. Llévate contigo todo lo que traigas y ayuda a que el paisaje siga igual de espectacular.

Y un último consejo: no tengas prisa por irte. Este es uno de esos lugares que se disfrutan mejor cuando te quedas un rato simplemente mirando.

Qué ver cerca del Mirador del Fin del Mundo

Una de las ventajas de acercarte al Mirador del Fin del Mundo es que tienes mucho más que ver a pocos kilómetros. Así que, si tienes algo de tiempo, merece la pena completar la ruta con alguna de estas paradas.

Muy cerca de los miradores

  • Cárcavas de Marchal: este Monumento Natural, declarado en 2003, ocupa unas cinco hectáreas de barrancos de arcilla en pleno casco urbano. Además, es uno de los pocos monumentos naturales habitados. Puedes recorrerlo a través de la Ruta de los Miradores, que enlaza con la Ruta Troglodita. Descubre más sobre Marchal.
  • Badlands de Purullena: otro buen lugar para seguir descubriendo el paisaje de cárcavas, esta vez entre tonos ocres y rojizos y con Sierra Nevada al fondo. Y ya que estás allí, aprovecha para conocer Purullena, muy ligada a las casas cueva y a la tradición alfarera.

Un poco más allá

  • Cueva de la Tía Micaela, en Cortes y Graena: una cueva-fortaleza medieval excavada en la arcilla y distribuida en tres niveles. Desde sus ventanas se abre además una bonita panorámica del valle. La visita puede completarse con un paseo desde el Centro de Interpretación de Los Covarrones.
  • Catedral de Guadix: si quieres cambiar badlands por patrimonio, acercarte a Guadix es una apuesta segura. Subir a la torre de la catedral te permite contemplar la ciudad desde arriba y, justo al lado, encontrarás también el Teatro Romano.
  • Centro de Interpretación Cuevas de Guadix: una visita perfecta para entender cómo ha sido la vida bajo tierra a lo largo del tiempo, en pleno Barrio de Cuevas.

Otros miradores del Territorio Cueva

¿Te has quedado con ganas de seguir mirando el territorio desde arriba? Hay más miradores repartidos por sus tres zonas, y cada uno enseña una cara distinta del paisaje.

Zona Sur

  • Mirador del Cerro Kabila (Benalúa): situado en la parte más alta del pueblo, ofrece una panorámica de 360° sobre la Hoya de Guadix, los badlands y Sierra Nevada, con las casas cueva de Benalúa a tus pies. Se puede llegar en coche y, desde allí, parten varios senderos señalizados por la cresta de los badlands.
  • Mirador de Los Coloraos (Gorafe): una de las mejores perspectivas para contemplar el Desierto de Gorafe desde arriba, entre cañones y crestas rojizas.

Zona Centro

Zona Norte

Y si eres de los que siempre busca el siguiente punto desde el que asomarse, puedes consultar todos los miradores del Territorio Cueva.

Preguntas frecuentes sobre visitar el Mirador del Fin del Mundo

Antes de poner rumbo al mirador, seguramente haya alguna duda práctica que te venga bien resolver. Aquí tienes las respuestas rápidas para organizar la visita sin complicarte.

  • ¿Dónde está el Mirador del Fin del Mundo?

Más que un único mirador, es un conjunto de puntos panorámicos repartidos entre Beas de Guadix y Marchal, en la comarca de Guadix (Granada), dentro del Territorio Cueva y del Geoparque de Granada.

  • ¿Cómo se llega al Mirador del Fin del Mundo?

Desde Granada capital hay unos 53 kilómetros y el trayecto en coche dura alrededor de 45 minutos. Hay que tomar la A-92 en dirección Guadix-Almería, salir hacia Purullena y continuar por la GR-4105. A partir de ahí, el acceso cambia según quieras visitar los miradores de Marchal o el de Beas de Guadix.

  • ¿Se puede llegar en coche?

Sí, a los miradores de Marchal se accede por una pista forestal que puede recorrerse en turismo o microbús, siempre con precaución. El trayecto dura unos 10 minutos. Al Mirador de Beas de Guadix se llega por una pista cementada que une Beas con Paulenca y hay aparcamiento a pocos metros.

  • ¿Cuánto se tarda en llegar andando?

Desde el inicio del camino de acceso a los miradores de Marchal, el paseo es de unos 15 minutos. En Beas de Guadix, basta con caminar unos minutos desde el aparcamiento. Si quieres hacer la visita con calma, calcula entre 45 minutos y una hora.

  • ¿Hay que pagar entrada?

No, el acceso a los miradores es libre y gratuito.

  • ¿Cuál es la mejor hora para visitarlo?

A primera o a última hora del día. Tanto el amanecer como el atardecer hacen que la luz marque mejor los relieves y saque a relucir los tonos y texturas de los badlands.

  • ¿Qué se ve desde el Mirador del Fin del Mundo?

Badlands, cárcavas, columnas y chimeneas de arcilla, con el Monumento Natural de las Cárcavas de Marchal entre los grandes protagonistas. También se contempla el valle del río Alhama, Sierra Nevada al fondo y, desde Beas de Guadix, el pueblo y las cuevas medievales excavadas en las laderas.

  • ¿Es apto para ir con niños?

Sí, especialmente el Mirador de Beas de Guadix, porque el acceso es más cómodo y el paseo desde el aparcamiento es corto. Eso sí, en cualquiera de los miradores conviene tener a los pequeños siempre cerca, ya que algunos puntos se asoman a zonas de fuerte desnivel.

  • ¿Qué hay cerca del Mirador del Fin del Mundo?

Muy cerca puedes visitar las Cárcavas de Marchal, los badlands de Purullena, la Cueva de la Tía Micaela en Cortes y Graena o acercarte a Guadix para conocer su catedral, el Teatro Romano y el Barrio de Cuevas.

  • ¿Qué otros miradores hay en el Territorio Cueva?

Hay muchos más repartidos por el territorio. Entre ellos están el Mirador del Cerro Kabila, en Benalúa; el Mirador de Los Coloraos, en Gorafe; el Mirador del Negratín, en Cuevas del Campo; el Mirador del Cerro Jabalcón, en Zújar; el Mirador del Cerro de los Capones, en Galera; y el Mirador del Castillo de Castril. Si te gusta contemplar los paisajes desde arriba, vas a tener dónde elegir.

El Mirador del Fin del Mundo, un lugar para disfrutarlo sin prisas

Esperamos que esta guía para visitar el Mirador del Fin del Mundo te haya sido útil. En ella, hemos intentado reunir toda la información útil para que puedas organizar tu visita con las mínimas complicaciones.

Aún así, si te surge alguna duda o necesitas consultarnos algo, recuerda que estamos a tu disposición en las redes sociales del Territorio Cueva y tienes también un contacto directo en la ficha del Mirador del Fin del Mundo de la web.