Esta gran mole caliza, que se eleva desde los 800 metros de su base hasta los 1.492 metros de su cumbre, es el gran referente geográfico de la Hoya de Baza: un macizo aislado en medio de la llanura que, en días de niebla baja, parece emerger como una isla sobre un mar de nubes.
Desde la cima se disfruta de una panorámica de 360º en la que se distinguen el embalse del Negratín, Sierra Nevada, Sierra de Baza, Sierra de Castril y buena parte de los más de 4.000 km² de la cuenca de Guadix-Baza. Por el camino hacia arriba merece la pena desviarse hasta el Ojo de la Heredad, un arco natural de piedra caliza con vistas espectaculares al embalse, uno de los rincones más fotografiados del recorrido.
En la cumbre se alza además el Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza, patrona de Zújar, que cada último fin de semana de abril reúne una popular romería.