La gran pieza que corona la visita a este museo es la réplica de la Dama de Baza, una estatua funeraria del siglo IV a. C. ricamente tallada y policromada, que representa a una mujer de la aristocracia ibera y que llegó a albergar las cenizas de una mujer incinerada (la original se conserva en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid).
Pero el recorrido va mucho más allá: repartido en ocho salas de exposición permanente dentro de dos edificios históricos del siglo XVI (el antiguo Ayuntamiento renacentista, único ejemplo que se conserva de este tipo en toda la provincia, y la Alhóndiga), el museo recorre la historia y la arqueología de Baza y su comarca desde la Prehistoria hasta la Edad Moderna, pasando por la cultura ibérica (el grueso de sus fondos), la época romana, la visigoda y la árabe.
Se ubica en pleno centro histórico de la ciudad, declarado Bien de Interés Cultural, junto a la antigua medina musulmana. Cada año, además, el museo es protagonista de la Semana de la Dama de Baza, con actividades culturales y de ocio para todos los públicos.



