En pleno casco urbano de Gor, junto al Lavadero Público, la Fuente de los Siete Caños muestra hasta qué punto el agua ha marcado la vida del pueblo. Nace en la Sierra de Baza y llega por una acequia que llena una balsa; de ahí pasa a la fuente y, después, al lavadero. Unos manantiales tan abundantes atrajeron a pobladores neolíticos, íberos, romanos y musulmanes, que fueron dejando su huella en este rincón de la comarca.
A lo largo del siglo XX, este lugar fue mucho más que un servicio: las mujeres de Gor se reunían aquí a lavar, a conversar y a ponerse al día, en una época en que aún no habían llegado la radio ni la televisión. Asómate al interior del lavadero, decorado con mosaicos con poemas dedicados al agua, y detente un momento a escuchar el caudal de los siete caños. Es una parada breve, perfecta para completar un paseo por el pueblo.




