En torno al valle del río Gor te esperan unos 240 dólmenes repartidos en una decena de necrópolis, la mayor concentración de sepulcros megalíticos de España y una de las más importantes de Europa.
No es casualidad: este corredor natural entre el Levante y la baja Andalucía fue tierra de paso durante milenios, y sus pobladores, desde el Neolítico medio hasta la Edad del Bronce, enterraron aquí a sus difuntos en tumbas de corredor, con cámara y galería bajo un túmulo de piedras. Hoy esos monumentos conviven con un paisaje de badlands que les da un aire de otro mundo.
Desde 1998, el Parque Megalítico permite visitar unos 37 dólmenes acondicionados a lo largo de tres rutas señalizadas, con paneles explicativos. Te proponemos empezar por Llano de Olivares, que es la puerta de entrada si llegas desde la A-92: un recorrido de 3,6 km con 13 dólmenes que termina en el propio pueblo.
Hoyas del Coquín reúne otros 9 dólmenes en dos tramos cortos, y Las Majadillas concentra el mayor número de monumentos restaurados. Si buscas uno para empezar, el dolmen 134, también llamado Coquín, está muy bien conservado y es de los más fáciles de alcanzar. Y para entenderlo todo antes de salir al campo, te recomendamos pasar primero por el Centro de Interpretación del Megalitismo.


