El cordero segureño es mucho más que un producto gastronómico en esta comarca: es una forma de vida ligada al pastoreo que ha marcado la identidad del territorio durante siglos.
El CICOS explica esa historia de principio a fin, empezando por la propia raza ovina y sus rasgos diferenciales, para adentrarse después en la trayectoria de esta ganadería y su influencia en la zona. La visita también pone el foco en los pastores, verdaderos protagonistas del sistema ganadero tradicional, y dedica un espacio a la calidad del producto y a su papel central en la gastronomía local, antes de cerrar con la Indicación Geográfica Protegida (IGP) que avala y protege todos estos valores.
El centro se ubica en la iglesia del antiguo Convento de San Francisco, fundado en el siglo XVI por la Orden Franciscana, un edificio que conserva elementos renacentistas y barrocos y que suma a la visita un importante valor patrimonial y religioso.


