En Guadix, más de 2.000 viviendas excavadas en los cerros siguen habitadas hoy, y el Barrio de Cuevas es el mejor sitio para comprobarlo. Cerros de arcilla, chimeneas blancas que asoman entre la tierra y fachadas encaladas componen un paisaje que no se parece a ningún otro. En el corazón del barrio, la Ermita Nueva, también una cueva dedicada a la Virgen de Gracia, destaca con su campanario blanco entre los cerros.
Desde el Mirador Padre Poveda, en la misma plaza de la ermita, se entiende de un vistazo la escala del barrio. Tienes los cerros casi al alcance de la mano, hacia el norte se recortan la ciudad y la Catedral, y al sur aparece Sierra Nevada.
En lo alto hay además una silla de director, una de las paradas de la ruta Guadix de cine, que invita a mirar el paisaje como lo hicieron las películas rodadas aquí. El mirador debe su nombre a San Pedro Poveda, que en 1902 alquiló una cueva por 4,50 pesetas al mes para reunirse con los vecinos y levantó las escuelas del barrio. Te proponemos completar el paseo con el Centro de Interpretación Cuevas de Guadix, en esta misma plaza.